8 tips para trabajar menos y ganar más

compass-money_photo

“Replantearse aspectos cotidianos pero importantes de la vida”

En su libro “El éxito de los perezosos”, Ernie Zelinsky introduce el concepto del “triunfador perezoso”.

Para ser un triunfador perezoso es necesario plantearse seriamente muchas cosas: la clase de amigos que uno tiene, cuanta televisión mira por día, cual es el nivel de motivación para lo que está haciendo, qué uso hace de su creatividad, la profesión que esta eligiendo, sus pasiones y si padece o no del síndrome de “el mundo me debe algo”.

Algunas preguntas disparadoras podrían ser: ¿Qué tiene de bueno una profesión bien paga si te deja continuamente estresado y abatido? ¿Qué tiene de bueno vivir en una casa enorme si el único tiempo que pasa en ella es cuando duerme? ¿Qué tiene de bueno poseer muchos bienes si nunca se dispone de tiempo para disfrutarlos? Y ante todo, ¿qué tiene de bueno formar una familia si apenas la ve?

La elección del autor del libro citado es no trabajar más de cinco horas por día. No obstante aclara, “cuando trabajo lo hago intensamente”.

“Desafíe los lugares comunes de su relación con el trabajo”

“Trabaje duro y va a conseguir lo que quiera en la vida”. De hecho, nada podría distar más de la realidad. Alrededor del mundo, la mayoría de las personas pasan gran parte del día trabajando duro durante décadas y ni siquiera están cerca de conseguir lo que quieren en la vida. A lo sumo consiguen un lindo reloj y una silla más cómoda para sus últimos años en la empresa.

Este tipo de frases nos condiciono a pensar que el éxito solo se alcanza mediante largas jornadas, incesante actividad y poco tiempo de ocio.

Los “lugares comunes” con respecto a la relación del hombre con el trabajo son creados por una mayoría insatisfecha y temerosa que no tiene suficiente coraje como para hacer lo que realmente disfruta

“Trabajar menos pero en forma continuada”

Si bien los triunfadores perezosos adoptan vías pausadas hacia la prosperidad y la libertad económica, también saben que es precioso un esfuerzo continuado para lograr cualquier cosa en la vida.

Si no está sacando gran cosa de la vida en el terreno económico y emocional, debería echar un vistazo a lo que aporta en la vida. El orden natural del mundo no exige que tenga que trabajar duro para ganarse la vida y sacarle más provecho. Al contrario, trabajar menos que la mayoría y a un ritmo pausado puede, de hecho, ayudarte a sacar mucho más en la vida, tanto económicamente como emocionalmente.

“Trabajar poco en las cosas acertadas (regla 80/20)”

Debe tener presente la regla 80/20 que dice que el primer 80% de nuestra productividad será fruto del 20% de nuestro esfuerzo. Reflexione si vale la pena dedicar el otro 80% de su esfuerzo por solo un 20% de productividad adicional.

La realidad marca que no hay escases de tiempo, sino que la gente desperdicia el tiempo en actividades insignificantes luchando por alcanzar objetivos que no contribuyen a su éxito y felicidad.

Una de las razones por las que la gente persigue las cosas menos importantes es que todos los demás miembros de la sociedad se dedican a perseguir esas mismas cosas.

Una clave: trabajar poco pero en las cosas acertadas puede proporcionarte un éxito y bienestar que desconoce el 95% de la humanidad. No basta con estar ocupados, la cuestión es: ¿en qué estamos ocupados?

“Ignore los mandatos paternos sociales”

Desgraciadamente la mayoría de las personas eligen su trabajo y trayectoria profesional basados en lo que sociedad, las instituciones educativas y sus padres aconsejan. Estas decisiones se ven influenciadas por el poder, la posición social, el prestigio y el nivel de ingresos que los empleos ofrecen, en lugar del disfrute y la satisfacción que podrían proporcionar.

Por consiguiente, el mundo está lleno de personas inteligente, cultas, con estudios superiores y aptitudes increíbles que todavía no han vivido ningún éxito mensurable en su trayectoria profesional.

“Analice su motivación detrás del consumismo”

Con frecuencia, en un intento por sentirse más felices, las personas con trabajos insatisfactorios terminan gastando más dinero y ahorrando menos. Muchas adquieren bienes materiales a modo de terapia para paliar con el estrés y la insatisfacción. Un vehículo de 60 mil dólares se puede adquirir compulsivamente como recompensa por tener que lidiar con un jefe enloquecido y un empleo aburrido.

Comprar regalos terapéuticos caros tal vez levante el ánimo de las personas temporalmente. Sin embargo, esta conducta es engañosa, ya que deja atrapadas en empleos que detestan. Al no hallar el disfrute en el trabajo, acaban viendo el dinero y los bienes materiales no sólo como una evasión sino como un intento de dar significado a su vida

“Asuma los riesgos de intentar algo diferente aunque parezca difícil”

La gente seguirá tolerando los excesos de los jefes que exigen trabajar más horas extras sin remunerar en empleos aburridos, mal pagos y sin porvenir simplemente porque es más fácil. Además, da mucha más seguridad quedarse con lo conocido que hacer algo diferente.

Los riesgos de trabajar inteligentemente en lugar de trabajar duro tiene que ver con lidiar con la envidia de los quejosos de este mundo, ya que el que trabaja poco (por más productivo que sea) será considerado una amenaza para el capitalismo y para la estabilidad del mundo moderno.

“Confíe en su creatividad”

Todos los éxitos que alcanzamos comienzan en la calidad de nuestro pensamiento. Cuanto más creativo sea su pensamiento, menos tendrá que apoyarse en el trabajo duro para alcanzar el éxito.

Una vez que se convenza a sí mismo -a un nivel emocional profundo- de que, en qué efecto, es creativo, estará bien encaminado

Para conseguir las cosas que quiere en la vida a un ritmo pausado.

Fuente: GED

Diez métodos para resolver un Conflicto

Éstas son algunas estrategias que aprendí de David Schwartze, divulgadas en su libro “La magia de pensar en grande”.

Al igual que en mi caso, el empleo apropiado de estas técnicas te ayudará a mejorar la calidad de tus relaciones y por lo tanto, la calidad de tu vida.

1. Mantente fresco cuando otros estén furiosos y pierdan la cabeza. Tú tienes el control sobre tus emociones, no lo pierdas. No se trata de no demostrar tu molestia, sino de hacerlo mesuradamente, sin después arrepentirte de una acción cometida en un momento de descontrol.

2. Recuerda que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista: el tuyo, el del otro y los de terceros, los cuales probablemente están más cerca de la objetividad. Siendo más versátil y viendo las cosas desde la perspectiva de los demás enriquecerás tu propio punto de vista.

3. Espera a calmarte antes de hablar. Ten en cuenta que la relación es más importante que la discusión. Dale más relevancia a las personas que a las opiniones.

4. Trata a toda persona con la cual tengas contacto como si fuera un pariente rico, de quien esperas ser incluido en su testamento. Nunca te arrepientas de tratar muy bien a la gente. Es el mejor negocio en todos los sentidos.

5. Busca el lado positivo y agradable, aun de las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar más fácilmente los momentos difíciles, y a convertir los problemas en oportunidades.

6. Establece el hábito de hacer preguntas y, sobre todo, de escuchar las respuestas. Pregunta antes de reaccionar. Algunas veces disparamos y después preguntamos. También preguntamos, pero escuchamos para contestar, y no para tratar de entender.

7. No hagas o digas nada que pueda herir hacerle daño a otra persona. Aférrate al proverbio que dice que todo lo que uno haga, se devolverá. La gente no recuerda tanto lo que tú dices o haces, sino la intención con la que lo haces.

8. Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño.

9. Ten presente que si toleras a los demás, ellos también serán pacientes contigo en los aspectos no muy gratos de tu personalidad.

10. El verdadero líder sabe reconocer sus errores y aceptar responsabilidad. No olvides que un conflicto bien manejado fortalece la relación, y te ayuda a aprender de las diferencias.

Recuerda siempre que el pensamiento positivo es una disciplina que, ejercitada con constancia, te dará el poder de cambiar tu entorno y, por consiguiente, tu vida.